He tenido que escribir algo desde hace tiempo, pero me ha dado de pena y flojera.
Quiero decir algo, peculiarmente importante para mí.
Quiero dar gracias.
He descubierto un oasis; Un centro de agua fresca y aire puro donde puedo descansar y recargar energía. He encontrado una fuente de felicidad y buen animo.
Quiero dar gracias.
Eres para mi, mi mejor amiga, eres lo que siempre quise que fueras. Te había extrañado tanto.
Te había soñado tanto y te quiero tanto.
Eres una ilusión, innombrable e impensable. Como un sueño perfecto en el que nada falla.
Verte me hace feliz, escucharte, verte sonreír. Y ella, ella es lo mejor que le has dado al mundo.
Es tu obra maestra, es hermosa y coqueta. Nada me ha dado más felicidad. Nada me conforta como ustedes. Nada me llena de esta emoción inexplicable.
Tú y ella son un oasis en mi vida. Una parada maravillosa que hago para sentirme mejor.
Me dan una razón para seguir adelante. Cuando me dice que me quiere el mundo se me cae, cuando me sonríe, cuando me besa, no puedo vivir sin ella así como nunca pude vivir sin ti.
Estoy orgullosicima del milagro en el que te has convertido y tenia que decírtelo.
Quiero darles las gracias, primero por todo lo que me diste hace mucho años, por todo lo que me quisiste y me cuidaste, por todo lo que me enseñaste.
Gracias por todo lo que eres y por las esperanza que me das, por como me enseñas que la gente puede ser mejor, que la bondad puede ganar batallas y que una familia puede ser feliz, por enseñarme que en educar con paciencia y cariño esta escondida la salvación del mundo.
Por toda la magia que emanas, por que has caído en la cuenta sin decírselo a nadie de tu naturaleza divina, gracias por permitirme ser parte de tu vida y dejarme entrar a beber agua de tu oasis.
Ella que es todo lo bueno, todo lo noble y lo inocente. Ella que me llama y cuando me nombra nada mas me importa.
Ella que eres tu y tu que eres ella, Que son un milagro, una pedazo de cielo en la tierra.
Un oasis.
jueves, 28 de agosto de 2008
Mi Oasis
jueves, 10 de abril de 2008
El hombre de la Era Moderna
Soñé con una generación de hombres que había dejado atrás los crucífijos y las joyas.
En cambio llevaban de su cuello colgando una especie de rectángulo mágico. En el que habían podido encerrar todos sus recuerdos, sus sueños e intereses. Todos sus proyectos.
Un rectángulo mágico que podía recordarles una increíble cantidad de información y datos.
Y en el sueño aparecía una niña llorando a lo lejos por que su rectángulo había sido invadido y destruido. Con él se le destruyo la vida, su pasado y su futuro.
Desperté; Al maravilloso mundo en que un raza como la de los hombres jamas permitiría que un rectángulo inerte rigiera sus vidas.
Bendita sea nuestra Era.
En cambio llevaban de su cuello colgando una especie de rectángulo mágico. En el que habían podido encerrar todos sus recuerdos, sus sueños e intereses. Todos sus proyectos.
Un rectángulo mágico que podía recordarles una increíble cantidad de información y datos.
Y en el sueño aparecía una niña llorando a lo lejos por que su rectángulo había sido invadido y destruido. Con él se le destruyo la vida, su pasado y su futuro.
Desperté; Al maravilloso mundo en que un raza como la de los hombres jamas permitiría que un rectángulo inerte rigiera sus vidas.
Bendita sea nuestra Era.
lunes, 18 de febrero de 2008
Un poco de Mi
Desocupado Lector:
Te quiero contar de mi, ser un poco mas personal, lo mas seguro es que no estés interesado en mis preferencias, mis gustos y disgustos, pero, el interés no es siempre lo que nos lleva a leer si no mas bien la ociosidad.
Esto lo digo por experiencia propia, cuando en el desayuno leo día con día los ingredientes de mis chocokrispies, o los nicks de mis contactos en el messenger. No es que me interese si no que el ocio me lleva a leer y luego tal vez a interesarme.
Siguiendo este principio les contare de mi.
Actualmente vivo en Cancún, ciudad que odio, no me gusta la gente, no me gusta el olor, la mugre por todas partes, la casa en la que vivo, no me gusta casi nada. Excepto por el mar privilegiado, los centros de entretenimiento y todas esas cosas eco turísticas.
Ya llevo dos años aquí y sigo sin acostumbrarme. Quiero mucho regresar a mi pueblo.
Extraño Mérida todos los días, me gusta como huele, la gente, las casas, que casi nada pase del segundo o tercer piso, los dos únicos buenos antros que aunque nadie se percate son estupidamente baratos. (léase Tekila y el cielo)
Obvio extraño a mi familia, mis sobrinitos que me rompen el corazón cuando los veo, mis hermanos, mis primas, mi vida.
Pero cuando vivía ahí lo único que quería era irme. Tan Irónico.
Cuando salí de Mérida no sabia cocinar nada, todo se me quemaba, vivía a base de sándwiches, o de la comida que se dignara a prepararme mi hermana o papa, cuando podían. Intente mil veces hacer galletas, brownies, pays, pasteles, todo sin éxito.
Solo tenia experiencia laboral en la empresa de mi mama, muy buena experiencia laboral pero finalmente un trabajo familiar, no podía decir que me había ganado un puesto por mi capacidad.
Hace tres años que me fui de mi anhelada ciudad era un remedo de mujer, confundida y difusa. Insegura, que no sabia hablar ingles y peor aun que no quería. Con un montón de sueños ilegibles.
Pero entonces, sucedió el primer milagro; Luego de tres meses de intento frustrados comencé a cocinar bien, y luego muy bien y ahora delicioso, pays, brownies, pasteles, chiles en nogada, lomitos, lo que se me ponga enfrente.
Y un tiempo después, el siguiente milagro, obtuve un trabajo muy pedorro en Zara (la tienda de ropa a la que todos vamos) era un trabajo horrendo, tenia que estar para por mas de 8 horas sin la posibilidad de sentarme a menos de que fuera al baño, donde por cierto pasaba mucho tiempo, con el pretexto de que tenia diarrea.
Tenia que bajar y subir kilos y kilos de ropa, si quería ganar mas dinero (que obviamente, quería) tiene que levantarme muy temprano para llegar a la hora que el camión llevaba la ropa y entonces escorarla toda en sus lugares antes de la apertura de la tienda, luego doblar turno y salir a las 11 de la noche, esto después de que todos los clientes desordenadores de ropa se habían ido y yo había termina de reordenar mi zona de trabajo.
Pero el trabajo, como siempre sucede, dio frutos y me ascendieron a coordinación, si, con el mismo sueldo pero mas horas y como pagan por hora eventualmente, mas lana.
Entonces vine a Cancún y el segundo milagro, apareció un trabajo frente a mi, sin que lo buscara, en el que ganaba mas de lo que muchos profesionistas ganan y de lo que mucha gente en Mérida diez años mas grande que yo podría ganar, conocí otros países, conocí mucha gente del medio laboral, hice una cartera de clientes, por diversas razones deje este pero otro trabajo salio igual de rápido y milagroso, donde no gano tanto, pero puedo descansar sábado y domingo, dormir mi siestecita a las 6 de la tarde.
Finalmente el tercer milagro, luego de años y años de estar incapacitada para hablar ingles, hable ingles, no sé como ni por que, pero un día podía hacerlo, presentar exámenes en ingles y pasarlos sin tener que estudiar.
Estoy estupidamente orgullosa de mi y ahora que lo pienso seguro esto es lo que me hace añorar mi ciudad, deseo como pavo real llegar a presumir mi cola multicolor.
Si lo pienso suena vanidoso, narcisita y nada humilde, pero vendrá el cuarto milagro, en el que aprenderé de la humildad y mi narciso interno morirá.
Felizmente podemos esperar.
Te quiero contar de mi, ser un poco mas personal, lo mas seguro es que no estés interesado en mis preferencias, mis gustos y disgustos, pero, el interés no es siempre lo que nos lleva a leer si no mas bien la ociosidad.
Esto lo digo por experiencia propia, cuando en el desayuno leo día con día los ingredientes de mis chocokrispies, o los nicks de mis contactos en el messenger. No es que me interese si no que el ocio me lleva a leer y luego tal vez a interesarme.
Siguiendo este principio les contare de mi.
Actualmente vivo en Cancún, ciudad que odio, no me gusta la gente, no me gusta el olor, la mugre por todas partes, la casa en la que vivo, no me gusta casi nada. Excepto por el mar privilegiado, los centros de entretenimiento y todas esas cosas eco turísticas.
Ya llevo dos años aquí y sigo sin acostumbrarme. Quiero mucho regresar a mi pueblo.
Extraño Mérida todos los días, me gusta como huele, la gente, las casas, que casi nada pase del segundo o tercer piso, los dos únicos buenos antros que aunque nadie se percate son estupidamente baratos. (léase Tekila y el cielo)
Obvio extraño a mi familia, mis sobrinitos que me rompen el corazón cuando los veo, mis hermanos, mis primas, mi vida.
Pero cuando vivía ahí lo único que quería era irme. Tan Irónico.
Cuando salí de Mérida no sabia cocinar nada, todo se me quemaba, vivía a base de sándwiches, o de la comida que se dignara a prepararme mi hermana o papa, cuando podían. Intente mil veces hacer galletas, brownies, pays, pasteles, todo sin éxito.
Solo tenia experiencia laboral en la empresa de mi mama, muy buena experiencia laboral pero finalmente un trabajo familiar, no podía decir que me había ganado un puesto por mi capacidad.
Hace tres años que me fui de mi anhelada ciudad era un remedo de mujer, confundida y difusa. Insegura, que no sabia hablar ingles y peor aun que no quería. Con un montón de sueños ilegibles.
Pero entonces, sucedió el primer milagro; Luego de tres meses de intento frustrados comencé a cocinar bien, y luego muy bien y ahora delicioso, pays, brownies, pasteles, chiles en nogada, lomitos, lo que se me ponga enfrente.
Y un tiempo después, el siguiente milagro, obtuve un trabajo muy pedorro en Zara (la tienda de ropa a la que todos vamos) era un trabajo horrendo, tenia que estar para por mas de 8 horas sin la posibilidad de sentarme a menos de que fuera al baño, donde por cierto pasaba mucho tiempo, con el pretexto de que tenia diarrea.
Tenia que bajar y subir kilos y kilos de ropa, si quería ganar mas dinero (que obviamente, quería) tiene que levantarme muy temprano para llegar a la hora que el camión llevaba la ropa y entonces escorarla toda en sus lugares antes de la apertura de la tienda, luego doblar turno y salir a las 11 de la noche, esto después de que todos los clientes desordenadores de ropa se habían ido y yo había termina de reordenar mi zona de trabajo.
Pero el trabajo, como siempre sucede, dio frutos y me ascendieron a coordinación, si, con el mismo sueldo pero mas horas y como pagan por hora eventualmente, mas lana.
Entonces vine a Cancún y el segundo milagro, apareció un trabajo frente a mi, sin que lo buscara, en el que ganaba mas de lo que muchos profesionistas ganan y de lo que mucha gente en Mérida diez años mas grande que yo podría ganar, conocí otros países, conocí mucha gente del medio laboral, hice una cartera de clientes, por diversas razones deje este pero otro trabajo salio igual de rápido y milagroso, donde no gano tanto, pero puedo descansar sábado y domingo, dormir mi siestecita a las 6 de la tarde.
Finalmente el tercer milagro, luego de años y años de estar incapacitada para hablar ingles, hable ingles, no sé como ni por que, pero un día podía hacerlo, presentar exámenes en ingles y pasarlos sin tener que estudiar.
Estoy estupidamente orgullosa de mi y ahora que lo pienso seguro esto es lo que me hace añorar mi ciudad, deseo como pavo real llegar a presumir mi cola multicolor.
Si lo pienso suena vanidoso, narcisita y nada humilde, pero vendrá el cuarto milagro, en el que aprenderé de la humildad y mi narciso interno morirá.
Felizmente podemos esperar.
viernes, 25 de enero de 2008
El Estado de Naturaleza
Empezamos diciendo que la naturaleza del hombre es tan simple, tan igual a las otras.
Que somos tan poco especiales.
Debajo de todo actuamos y reaccionamos como los animales que somos.
Entender nuestra naturaleza seria nuestra salvación; Regresar a dormir en el suelo, a caminar para transportarnos, obedecer al instinto. Seriamos mas sabios.
Liberarnos por fin de las cadenas que nuestra propia especie nos ha puesto. Darnos permiso de disfrutarnos, regocijarnos en nosotros mismos.
Dejar de buscarle nombre a las cosas, evitar definir y por consecuencia no caer en la cuenta y de vez en cuando no hacernos consientes.
Es que no somos especiales y eso duele saberlo.
Nadie ni nada nos prefiere, ni nos favorece.
Pero, estamos atrapados en nosotros mismos, en una monogamia impuesta sin sentido, en una economía nada favorecedora, en el nombre de las emociones que sentimos, en catalogar, en contar, traer y llevar.
Sera que con el tiempo nos hemos llevado a nacer de este modo.
Sera luego que la Evolución nos ha encerrado en su espiral infinita.
Entonces, ahora nuestra naturaleza es nuestro cadena y el instinto aquel punto lejano al que queremos llegar.
Tener que buscar el instinto, perseguir la naturaleza del hombre, el Utópico Estado de Naturaleza.
Finalizamos diciendo, resulta que la naturaleza del hombre no es tan igual a las otras y que no es tan simple.
Pero en definitiva entender y regresar a ella es nuestra salvación.
Que somos tan poco especiales.
Debajo de todo actuamos y reaccionamos como los animales que somos.
Entender nuestra naturaleza seria nuestra salvación; Regresar a dormir en el suelo, a caminar para transportarnos, obedecer al instinto. Seriamos mas sabios.
Liberarnos por fin de las cadenas que nuestra propia especie nos ha puesto. Darnos permiso de disfrutarnos, regocijarnos en nosotros mismos.
Dejar de buscarle nombre a las cosas, evitar definir y por consecuencia no caer en la cuenta y de vez en cuando no hacernos consientes.
Es que no somos especiales y eso duele saberlo.
Nadie ni nada nos prefiere, ni nos favorece.
Pero, estamos atrapados en nosotros mismos, en una monogamia impuesta sin sentido, en una economía nada favorecedora, en el nombre de las emociones que sentimos, en catalogar, en contar, traer y llevar.
Sera que con el tiempo nos hemos llevado a nacer de este modo.
Sera luego que la Evolución nos ha encerrado en su espiral infinita.
Entonces, ahora nuestra naturaleza es nuestro cadena y el instinto aquel punto lejano al que queremos llegar.
Tener que buscar el instinto, perseguir la naturaleza del hombre, el Utópico Estado de Naturaleza.
Finalizamos diciendo, resulta que la naturaleza del hombre no es tan igual a las otras y que no es tan simple.
Pero en definitiva entender y regresar a ella es nuestra salvación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)