Soñé con una generación de hombres que había dejado atrás los crucífijos y las joyas.
En cambio llevaban de su cuello colgando una especie de rectángulo mágico. En el que habían podido encerrar todos sus recuerdos, sus sueños e intereses. Todos sus proyectos.
Un rectángulo mágico que podía recordarles una increíble cantidad de información y datos.
Y en el sueño aparecía una niña llorando a lo lejos por que su rectángulo había sido invadido y destruido. Con él se le destruyo la vida, su pasado y su futuro.
Desperté; Al maravilloso mundo en que un raza como la de los hombres jamas permitiría que un rectángulo inerte rigiera sus vidas.
Bendita sea nuestra Era.
jueves, 10 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario